28 dic. 2000

Maestros del balón, maestros del banquillo

Históricos personajes del tinerfeñismo demuestran sus conocimientos en Tercera y División de Honor Juvenil

Los banquillos de Tercera y División de Honor juvenil ofrecen varios ejemplos de ilustres jugadores que ahora, con el pasar de los años y una vez colgadas las botas, se esfuerzan en llevar sus conocimientos sobre el mundo del fútbol desde la difícil labor de entrenador.

Martín Marrero.- Ha sido uno de los jugadores que más alegrías se ha llevado en su etapa como futbolista. Querido por los aficionados tinerfeños, no dejó pasar la oportunidad de fichar por Las Palmas, junto a José Juan. Su llegada a la entidad grancanaria coincide con una de las etapas en la que la Unión Deportiva milita en la máxima división del balompié español.

El nivel alcanzado en estas campañas le permiten llegar hasta la internacionalidad, debutando ante Bélgica, en 1969. Martín Marrero destacaba por su constante llegaba al área contraria, a pesar de ser la defensa su punto fuerte.

Después de su larga trayectoria vistiendo la camiseta de la Unión Deportiva Las Palmas, el tinerfeño concluyó representando a su isla en los últimos años como futbolista. Desde ese duro momento, hasta ahora, Martín ha disfrutado de nuevas experiencias en el mundo de la preparación.

Desde participar en la Escuela de Fútbol de Los Campitos hasta ascender al Tenerife a la división de plata, las experiencias pasan por ayudar a Paco Castellano en Las Palmas, dirigir al Mensajero en Segunda B, al Güímar en Tercera, al Puerto Cruz en Tercera, al Campitos en regionales... Actualmente se encuentra transfiriendo sus ideas en el San Gerardo de la liga canaria de División de Honor juvenil.

Para Martín Marrero, la diferencia que existe en dirigir a un grupo de profesionales o a un juvenil son colosales. Así, el técnico tinerfeño opinó que "no tiene nada que ver. No es lo mismo entrenar a profesionales que viven del fútbol que preparar a estudiantes. La forma de entrenar de hace 20 o 30 años es muy diferente. Los chicos tienen las limitaciones del terreno, no disponen del material suficiente y aunque ha evolucionado considerablemente, intento transmitir algunas de las ideas que aprendí en los 13 años que viví como profesional".

Indiscutible es que los técnicos que pasaron por Martín Marrero le dejaron grandes secuelas, aunque siempre se selecciona lo mejor y lo peor de cada uno: "Estamos hablando de 30 años atrás y es muy difícil acordarte de las enseñanzas que transmitieron los entrenadores. Cierto es que de todos se aprende, la seriedad, los esquemas, su manera de ver el fútbol. Todos fueron buenos, pero no sólo los del mundo profesional, también en la base tuve grandes técnicos", afirmó.

Sobre las disparidades que puede observar en el fútbol que practicó con el actual, Martín opinó que "la diferencia es lógica. Han modificado el reglamento, pero lo que es fútbol, siguen siendo once para once y el que gana es el que logra un tanto más que el contrario. Eso no va a cambiar nunca, pero ha mejorado la forma física, la alimentación..., que son factores que ayudan a la práctica".

Para el veterano técnico, el Tenerife no le ha prestado la suficiente atención a los jugadores de la base, que motiva que se pierdan grandes promesas que hace pocos años hubieran llegado a lo más alto del balompié español: "Actualmente se está intentando darle un cambio a los filiales. Se ha perdido un precioso tiempo por la falta de atención. En Las Palmas, por ejemplo, han ascendido jugadores a lo largo de su historia y han continuado este trabajo, marcando un método muy diferente al del Tenerife. Fruto de ello, han salido a la luz jugadores como Guayre, Angel o Jorge, que en el conjunto blanquiazul no hubieran recibido la atención que se merecen y ésta es la gran diferencia".

Quico de Diego.- Otro de los entrenadores que han proseguido los pasos de técnico, después de disfrutar de algunos años vistiendo la camiseta del representativo tinerfeño, ha sido Quico de Diego.
Actualmente dirige al San Isidro de Tercera División y recuerda las experiencias con sus preparadores afirmando que "tengo un recuerdo muy grato de Julián Rubio, al que le debo agradecer muchas cosas. De todas maneras, sé aprende de todos un poco y reuniendo lo mejor de cada uno podemos hacer un balance positivo".

Quico de Diego observa una gran diferencia en el juego que realizaba como jugador, al juego que se realiza como entrenador y dijo: "Ahora existe una mejor preparación física, se tiene que jugar el esférico con mucha más velocidad porque hay mucha presión y tienes menos espacios sobre el terreno de juego. Cuando yo jugaba habían muchas más extensiones y podíamos jugar con más tranquilidad".

Además, el técnico sureño mencionó que las condiciones que pueden disfrutar los componentes de los filiales son inmejorables y apuntó: "Recuerdo que cuando asistía a los entrenamientos, tenía que coger la guagua, mientras que ahora los chicos disponen de una residencia. Además, entrenábamos una vez por día y ahora se preparan en doble sesión diaria, por lo que están mucho mejor preparados".

Julio Durán.- Fue uno de los muchos jugadores que pasaron por las filas de los dos grandes representantes canarios. Destacaba en el centro de la defensa y puede presumir de haber vestido la camiseta del Atlético de Madrid, aunque no debutó con ella en la máxima categoría del balompié español. Fue en la Unión Deportiva Las Palmas donde conoció el dulce sabor del ascenso y disputó sus primeros minutos en Primera División. Tras varias campañas en el club amarillo, donde vivió duras épocas, Julio finalizó en el Orotava y Marino, para continuar como técnico.

Sus primeros pasos los dio en el Marino, para después pasar a dirigir al San Isidro en el que estuvo algunas temporadas, logrando sus primeros éxitos. El Tenerife B es el actual conjunto que dirige, después de recalar en el filial blanquiazul este verano.

El preparador tinerfeño no sabía el modelo de trabajo que se seguía en el representativo: "No tenía conocimiento de como se trabajaba en los filiales".

Sobre si la preparación actual es similar a la que conoció como futbolista, Julio Durán comenta que "de eso no puedo opinar porque nunca estuve vinculado a un filial. Yo pasé directamente del San Andrés al fútbol profesional, por lo que no conocí esta faceta".

Los cambios que se han producido en el mundo del fútbol desde que Julio Durán fue jugador hasta la fecha no son demasiado considerables, debido a la juventud del técnico. Así, el tinerfeño apuntó: "Ha cambiado a mejor. De todas maneras, no es lo mismo el fútbol profesional al de base, ya que yo pude disfrutar de las dos experiencias y la verdad es que no tiene nada de similitud".

Los técnicos que han dirigido a Julio son diversos y todos han aportado algo que el técnico ha aprendido: "De todos los entrenadores se saque algo. De algunos más y de otros menos, pero creo que sería injusto quedarse con uno determinado, porque todos se han merecido algo, respeto, cariño. Tengo un
recuerdo muy especial de Roque Olsen, que ya falleció".

Jorge Fernández.- Lleva varios años ejerciendo como técnico. El tinerfeño vivió cuatro campañas en Primera División con la Unión Deportiva Las Palmas, con la que logró el subcampeonato de Copa en el Bernabéu frente al Barcelona y disputó la UEFA. Después probó fortuna en el Elche de Alicante y regresó a la Isla para formar parte de los mejores años del Güímar. Prosiguió su carrera como técnico y dirigiendo al Tenerife en las categorías de base, para continuar su andadura al sur de la Isla, en el Ibarra. Sus pasos le llevaron a dirigir al Unión La Paz juvenil durante varias temporadas, y actualmente prepara al Tacuense de la Liga Canaria, intentando salvar la categoría.

‘Tigre’ Barrios.- La historia de José Antonio Barrios es, simplemente, impresionante. Los pasos que dio como futbolista el tinerfeño están al alcance de muy pocos. Es un personaje popular en la historia del balompié tinerfeño. En edad juvenil recaló en las filas del CD Tenerife, con el que logró el primer gran paso de su larga trayectoria deportiva, máximo goleador del grupo Sur de Tercera. Tras una buena etapa en el Granada, el Tigre recaló en las filas de uno de los conjuntos más importantes a nivel mundial, el FC Barcelona. Su etapa con los azulgranas se vio frenada con la llegada de Cruyff, que era titular indiscutible.

Barrios no pensó en luchar con el holandés y se marchó al Hércules de Alicante, con el que logró el ascenso a Segunda División. El Levante sería el último equipo que defendió antes de llegar al Tenerife.

Pero aquí no quedó la historia de Barrios, ya que comenzó a disfrutar de la vida de técnico. Muchos conjuntos han podido disfrutar de los conocimientos futbolísticos del tinerfeño. San Lorenzo, Orotava, Mensajero, Victoria de Setúbal, Granada, Esperanza o Gáldar han sido algunos de los clubes por lo que ha pasado Barrios, dejando, como era de esperar, huella en todos ellos.

Su forma de preparar al conjunto grancanario no es similar a la que pudo disfrutar en sus dulces años como jugador: "El fútbol ha evolucionado mucho. Ahora tenemos preparador físico como mínimo en Tercera División y eso no se veía antes. La táctica, todo ha cambiado", afirmó.

Barrios mantiene un buen recuerdo de los técnicos, que tuvieron el placer de dirigirle y opinó que "de todos se aprende algo, pero sobre todo de Arsenio Iglesias, que me transmitió la idea del equilibrio entre las líneas y, por supuesto, Rinus Michel que fue uno de los grandes técnicos que tuve y nos enseñó a jugar al fútbol sin balón, que es muy importante".

El técnico tinerfeño recuerda con gratitud su paso por el FC Barcelona, donde coincidió con uno de los mejores futbolistas y técnico a nivel mundial, Johan Cruyff. Para José Antonio esto fue una experiencia inolvidable y comentó que "poder disfrutar de vestuarios con Cruyff o con Sotil fue algo maravilloso. El holandés evolucionó su polivalencia y nadie le puede discutir la calidad que atesora".

Además, el tinerfeño no quiso dejar pasar la posibilidad de alabar a las entidades grancanarias por el esfuerzo que se encuentran realizando con el fútbol y dijo que "en Gran Canaria, los ayuntamientos y demás entidades trabajan duro con el balompié y muestra de ello es que en la Isla existen 23 terrenos de césped sintético, mientras que en Tenerife sólo se enumera el Municipal de Adeje. El Gáldar, por ejemplo, puede disfrutar de un terreno sintético y otro natural, por lo que las condiciones de trabajo son diferentes. Por ello, la culpa de que los filiales en Tenerife no funcionen como deben, no es responsabilidad exclusiva del club, porque si no reciben la ayuda de medios exteriores es imposible llegar a una meta".

Benito Morales.- Pero no sólo hay tinerfeños de gran historial entrenando en Tercera o División de Honor, también los hay grancanarios que aprendieron mucho fútbol en las filas del representativo de esta isla, la UD.

El historial de Benito Morales es admirable. El técnico grancanario se encuentra dirigiendo al Huracán de la Liga Canaria Juvenil, en sustitución de Ricardo Godoy. El ex-jugador de la Unión Deportiva Las Palmas fue cesado al principio de la campaña de La Angostura de Tercera División, en la que acumulaba una
impresionante experiencia.

El técnico grancanario capta las diferencias que existen en preparar a un equipo a ser preparado y dijo que "existen muchas desigualdades, pero normalmente nosotros intentamos seguir unas reglas, unas pautas, para que sea lo más parecido posible, pero el mundo profesional es muy diferente al de base".

Benito guarda gratos recuerdos de los técnicos que lo dirigieron y afirmó: "de todos los técnicos se aprende, tanto lo bueno como lo malo. Hay entrenadores que pasan poco tiempo en un equipo porque son cesados y no pueden transmitir sus conocimientos, pero yo aprendí trabajo, disciplina y sobre todo a manejarme fuera del contexto futbolístico que era muy importante".

Sobre las diferencias que existen en el juego que practicó al que dirige, el ex-jugador amarillo fue claro y dijo que "la diferencia es el dinero. El fútbol sigue siendo lo mismo, se juega con un balón, son once contra once, pero lo único que ha cambiado es por motivo del dinero".

Además, Benito Morales no dejó pasar la oportunidad de hablar sobre la cantera canaria y declaró que "en estas islas siguen existiendo jugadores con mucha capacidad. El problema radica en que si nosotros supiéramos darle el camino a seguir, tendríamos mejores futbolistas y equipos en la mejor división española. Yo fui canterano y continúo afirmando que existe calidad y chicos con una proyección impresionante, pero..."

Publicado el 29 de diciembre de 2000 en la Gaceta de Canarias, La Opinión de Tenerife y Depormanía

19 dic. 2000

Kresic, el mejor de la última década



El técnico croata es el que más partidos ha dirigido a la Unión Deportiva en los últimos diez años

La carrera para suceder a los técnicos de la UD Las Palmas parece haber llegado a un paréntesis. Parece que el perfil de Sergio Kresic ha sido el adecuado para llevar al conjunto amarillo a lugar que por historia se merece y ha implantado un estilo de juego que ha permitido sacar jugadores de la casa y darle un rendimiento al representante grancanario que hasta el momento sobresaliente.

Atrás quedan muchas decepciones, protagonizadas por un club con rancia solera en la máxima categoría y que se vio condenado a jugar en Segunda A e incluso en Segunda B.

Manolo Cardo fue el elegido para el gran reto del ascenso. Se confió en un técnico que no supo transmitir su filosofía futbolística y cuadró una de las peores estadísticas de los años 90, que le condenaron a ser sustituido, cuando se habían disputado 20 jornadas y había logrado sólo tres victorias, que no le acercaban al objetivo marcado.

Los máximos dirigentes de la Unión Deportiva querían repetir éxitos y contrataron a Roque Olsen, técnico que les llevó a la máxima categoría en la temporada 1984-85, obteniendo un nuevo récord al clasificarse matemáticamente cuando restaban cinco jornadas para la finalización del campeonato.

No se pudo repetir, la Unión Deportiva falló en su intento y no sabía la temporada que le esperaba. Se marcó un nuevo destino, que la afición amarilla jamás olvidará. Transcurrían los años más duros de la historia grancanaria.

Se contrató a Miguel Angel Brindisi para que lograra el objetivo marcado. El argentino no pudo aguantar la presión a la que fue sometido y resultó sustituido en la decimotercera jornada cuando sólo había logrado 11 puntos de 26 posibles. Su sustituto regresaba a la disciplina de la Unión Deportiva con ganas devolver al conjunto histórico a donde se merecía. Roque Olsen debutaba con derrota, pero después comenzó a levantar el vuelo de los amarillos. A pesar de ello, una grave enfermedad le obligó a ingresar en un hospital en Sevilla y Germán Dévora se hizo cargo del equipo los tres siguientes encuentros, en los que no conoció la victoria.

Los dirigentes amarillos comenzaban a desesperarse y contrataron al cuarto técnico de la temporada: Benito Joanet. Tras la disputa de diez jornadas, la Unión Deportiva Las Palmas logró una sola victoria, lo que motivó la destitución del técnico, a favor de Manuel León, que fue el que vivió el momento más delicado de esta fatídica campaña, el descenso.

Todo lo que se había luchado para recuperar la categoría perdida se fue al traste y sólo quedaba un consuelo: volver cuanto antes a la categoría de plata e iniciar un nuevo camino.

Para ello se contrató a Alvaro Pérez, bajo la presidencia de Luis Sicilia en el primer Consejo de Administración tras la conversión en Sociedad Anónima Deportiva. Las bases para la elección de este técnico canaria era por estar avalado por grandes éxitos con equipos de la cantera. A pesar de proclamarse campeón del grupo cuarto de la liga regular, se perdió la opción de ascenso en la liguilla de promoción al ser superados por el Hércules de Alicante. Fue la primera gran decepción de la afición amarilla, que no entendía cómo se escapó esta oportunidad, que tenían al alcance de la mano.

A pesar del buen papel realizado por el técnico canario se decidió sustituirlo por Iñaqui Sáez, pensando que quizás por su experiencia podría alcanzar la meta marcada. Su paso por la Unión Deportiva fue similar al de Alvaro Pérez. Tras un excelente campeonato en el que se logró 20 victorias de 38 posibles, el Salamanca fue el siguiente conjunto en truncar el camino amarillo. Se volvía a repetir la historia. Una fatídica liguilla volvía a dejar a la Unión Deportiva en Segunda División B, con una nueva decepción a sus espaldas.

Marco Antonio Boronat fue el elegido por aquello de la a "tercera va la vencida", pero no tuvo éxito y fue Paco Castellano el que cogió las riendas amarillas a poco del comienzo, pero volvió a fracasar en el intento, se quedó a las puertas del ascenso, por tercera vez consecutiva. En esta ocasión fue el Alavés el que se aprovechó de la inoperancia grancanaria.

Adrián Déniz sucede a Fernando Arencibia en la presidencia y se contrata a Pacuco Rosales como nuevo técnico. Era el décimo preparador que pasaba por el banquillo de la Unión Deportiva en sólo cinco temporadas, por lo que el reto que debía asumir no era nada fácil.

Tras un excelente campeonato en el que se lograron 23 victorias, Las Palmas llegaba a la promoción. La historia no era nada favorable y se temía en una nueva decepción. ¿Cómo se podía haber truncado el ascenso en tantas ocasiones? Esta era la pregunta que se hacían los aficionados amarillos, pero Pacuco Rosales despejó las dudas, devolvió las ilusiones a aquellos que las habían perdido y renació la idea de volver a Primera División.

Para el técnico grancanario "esto fue una experiencia inolvidable. No se trataba de una ilusión sino de un reto. El llegar al representante de tu ciudad era muy importante y la verdad es que mantengo un recuerdo grato", afirmó. "Además, prosigue Pacuco Rosales, "en esa etapa se logró el ansiado ascenso de categoría. Las Palmas es un equipo que tiene un historial impresionante y me alegro mucho de haber llegado a dirigirlo".

Los dirigentes amarillos no quieren volver a pasar un mal trago y realizan una serie de fichajes para la siguiente campaña. Los argentinos Walter Pico, Simionato y Turu Flores, que se convirtió en la incorporación más cara de la historia por más de 500 millones, se unieron al inglés Samways, Sandro, Rojas..., pero se comienza la temporada con mal pie y en sólo seis jornadas Pacuco Rosales es cesado y el cargo pasa a las manos de Angel Cappa, que tampoco logra los objetivos marcados y es sustituido por Paco Castellano, que es el que finaliza la temporada. A pesar del mal papel realizado en la Liga, se logró llegar a las semifinales de Copa, donde el equipo fue eliminado por el FC Barcelona.

Se comienza a planear la siguiente temporada y es García Remón el designado para lograr el ansiado ascenso. Pero la historia de la promoción se volvía a repetir. Era el Oviedo, en esta ocasión, el que se cruzaba en el camino amarillo y dejaba en la cuneta al representante grancanario.

En la entidad no se sabía qué hacer para recuperar el prestigio perdido y se pensó, de nuevo, en Paco Castellano como revulsivo. El técnico mantuvo su cargo hasta la trigésimoquinta jornada, cuando fue sustituido por Juan Antonio Quintana, que se limitó a concluir la campaña con dignidad. El técnico grancanario, que desde entonces continúa con sus labores en el conjunto de Tercera División, ante aquel importante reto dijo que "fue una grandísima experiencia".

Una temporada más tarde, la afición amarilla vio como un sueño largamente acariciado se hacía realidad. Fue Sergio Kresic el encargado de devolver a la Unión Deportiva a donde, por historial, se merecía estar, la élite del fútbol español, la Primera División.

Lo del técnico croata no fue nada fácil. Aceptó el reto isleño, después de estar dirigiendo a un conjunto de Primera División, el Valladolid.

La necesidad de lograr el ascenso, meta inexcusable cada inicio de temporada, habían pasado factura a muchos técnicos. Sergio Kresic la aceptó y supo aguantar la fuerte presión a la que fue sometido, sobre todo cuando la Unión Deportiva vivió los momentos más difíciles de la temporada.

Así, tras ofrecerle el Consejo una amplia renovación, Kresic se limitó a centrarse en la labor por la que llegó a la Isla: el ascenso. Lo consiguió a falta de tres jornadas y se apresuró a dedicar el éxito a su padre y hermano, recientemente fallecidos, y pidió perdón por no poder demostrar lo que realmente sentía. Sobre el secreto que ha mantenido a Sergio Kresic en el cargo, Pacuco Rosales fue claro y dijo que "la única receta que existe son los resultados. Las Palmas ha seguido en esta campaña realizando un papel muy bueno y, hasta el momento, se están cumpliendo las expectativas fijadas".

Por su parte, Quintana Nieves declaró al respecto que "desconozco los secretos que han llevado a Sergio Kresic a la continuidad, pero tiene la confianza del Consejo de Administración y el hecho de haber logrado el ascenso le permite ganar enteros".




Publicado en diciembre de 2000 en El Partido y en Depormanía