16 nov. 2000

El recuerdo amarillo

Pedro Verde, ex-jugador de la mejor UD Las Palmas de la historia, entrena al Aguilas de la Preferente tinerfeña

Pedro Andrés Verde nació el 12 de marzo de 1949 en La Pampa (Argentina). Nadie se esperaba que aquel chico revoltoso fuera a llegar tan lejos en este mundillo del fútbol. Y lo cierto es que lo hizo. El actual entrenador del Aguilas de Preferente acumuló grandes méritos como jugador. Formado en la cantera del Estudiantes de la Plata, Verde vivió la época más gloriosa de la escuadra 'pincharrata', con quien llegó incluso a ser campeón interncontinental en el 68 y luego coincidió también con los mejores años de la UD Las Palmas. Un currículum de lujo.

Verde comenzó su larga trayectoria en la base del Estudiantes de la Plata, donde se fue formando como futbolista durante siete temporadas. Disfrutó de tres años de profesional en el club argentino donde comenzó a demostrar sus habilidades y llegó a vestir la camiseta albiceleste del la selección argentina, en la que coincidió, entre otros, con el ex-jugador de Las Palmas, Miguel Angel Brindisi.

Tras su brillante paso por el fútbol argentino, la propia UD Las Palmas se fijó en este atacante que con tan sólo 23 años recaló en la época dorada del conjunto amarillo. Su traspaso se produjo coincidiendo con la apertura de fronteras a jugadores extranjeros y Pedro Verde no era consciente del triunfo que lograría en el fútbol español.

Con Pierre Sinibaldi sentado en el banquillo, el argentino llegó con el susto interno y presionado por las exigencias de los aficionados canarios que en aquellos tiempos miraban con lupa el juego de los extranjeros. A pesar de ello, en su primera temporada disputó 21 encuentros, en los que dejó muestras de su calidad.

Sin embargo, una operación de abductores le obligó a quedarse un año en blanco y propinó la llegada de Quique Wolff cuando era Heriberto Herrera el máximo responsable técnico de los amarillos. La llegada de Enrique, sumada a la presencia de Daniel Carnevali, copaba las dos plazas disponibles para jugadores extranjeros y esto fue un varapalo para el internacional argentino que se vio obligado a obtener la doble nacionalidad si no quería abandonar la Unión Deportiva.

A pesar de todo, Pedro Verde recuerda con emoción los momentos dulces que vivió con el representante grancanario: "Fue una etapa maravillosa. Aquellos años eran muy duros, pero gracias a las vivencias se hizo una gran familia que permitió el encauce de todos los problemas. Además, tengo que darle gracias a todos mis compañeros (Carnevali, Wolff, Morete, Martín, Medina, Germán, Hernández, Félix, Juani...) por no hacerme sentir como un extranjero, ya que alteraban un sentido de ubicación a la persona y eso es signo de admiración, por lo que nunca lo olvidaré". "Era inexplicable", añade, "porque íbamos a misa juntos, parecíamos niños de la escuela, estábamos muy unidos y no había diferencia en jugar en El Insular que fuera de éste".

Pedro era consciente de que cuando saltaba al terreno de juego no le iban a permitir cometer torpezas, pero poco a poco se fue ganando el aprecio de la afición y dejó huella en los cinco años que estuvo vinculado al club amarillo.

Más adelante, en 1980, Verde pasaba uno de los momentos más difíciles de su carrera futbolística cuando tuvo que abandonar la Unión Deportiva para recalar en el Hércules de Alicante. Esa misma temporada había logrado la clasificación con los amarillos para la final de la Copa del Rey, pero ya había firmado con los alicantinos. Pedro abandonó la disciplina de la Unión Deportiva con el convencimiento de "haber cumplido con mi deber".

Luego, militó en el conjunto blanquiazul durante dos campañas, compartiendo vestuario con Baena, Pepe Rivera, Juliano y compañía. Sin embargo, la reducción de extranjeros que sufrió la competición española le obligó a cambiar de equipo. Por el camino jugó el Mundial de España 82 junto a Jorge Valdano, Diego Armando Maradona, Pasarella, Menotti, Kempes...

A pesar de portar con la doble nacionalidad, a Verde se le consideraba entonces como foráneo, por lo que marchó rumbo a Inglaterra y firmó con el Sheffield United donde jugó dos campañas y comenzó a darse cuenta de que llegaba la hora de ir abandonando el fútbol, una de las peores experiencias de su carrera. "Es muy difícil mentalizarte de que tienes que colgar las botas y dejar de ponerte la camiseta para jugar al fútbol. Lo pasé bastante mal, pero me animé con el tema de entrenador y me ayudó a pasar el mal trago".

Una vez concluyó su paso por el fútbol inglés decidió volar hacia su país para disfrutar de sus últimos años de fútbol y fue el conjunto de Los Andes de Buenos Aires, que fue el que pudo contemplar las últimas patadas al balón de Pedro Verde.

De jugador a técnico.- Una vez concluyó su etapa de futbolista, el argentino continuó vinculado a la disciplina de Los Andes como director técnico y comenzó así a dar sus primeros pasos de dirigente. Pedro había sacado el título de entrenador en Las Palmas de Gran Canaria junto con Tonono. También realizó algunos cursos, mientras pertenecía a la disciplina del Sheffield United, club al que dirigió en juveniles durante una campaña. Además, continuó ganando experiencia en las divisiones inferiores del Estudiantes de la Plata, así como en algunos clubes de La Pampa o de Córdoba.

Luego, llegó a Canarias por expreso deseo de sus familiares por vivir en el Archipiélago. Así, Pedro llegó a Tenerife antes que su familia y por medio de Teodoro Fernández comenzó a dirigir a su actual equipo, el Aguilas Atlético.

Cuando llegó a la Isla, Quico de Diego era el máximo responsable técnico de los del Municipal de Adeje, pero el técnico sureño prefirió marchar al San Isidro, de donde recibió una buena oferta.

Así las cosas, los mandatarios del club adejero no dudaron en ningún momento en ofrecerle las riendas del equipo a Pedro Verde, que no llegó a pensar en ninguna fase de su vida, que podría recalar en este club.

Con poco conocimiento del club blanco, el técnico argentino comenzó a trabajar sobre los jugadores que iba a representar, pero lo que no se esperaba era la semejante evolución que ha dado el balompié canario: "Yo había seguido el fútbol regional, pero nunca me imaginé que cambiara de tal manera. A nivel insular es bastante competitivo. Cada temporada que transcurre debes mejorar porque te obligan a hacerlo, ya que el nivel que se demuestra va en constante ascenso".

Sobre el trato recibido por el club sureño, Pedro no quiso dejar de mencionar a aquellas personas y entidades que han permitido que el técnico trabaje con comodidad, por lo que dijo que "hay que agradecer al ayuntamiento el trabajo y el esfuerzo que está realizando con el Aguilas Atlético. Y es que cualquier conjunto no puede disfrutar como nosotros de las instalaciones que tenemos y con la ilusión que mantienen los chicos, sobre todo de la base, por marcar el futuro del club que representan. El representativo está muy bien organizado y lo mejor que posee es que buscan un proyecto, por lo que ilusiona con mucho más la labor que realizas".

Pedro tiene una forma peculiar de tratar a sus jugadores y sabe la receta que ha de seguir para lograr los mejores resultados: "A los chicos hay que tratarlos con mucho tacto, con el fin de mentalizarlos. Los entrenadores debemos tener la suficiente serenidad para recuperarlos de las obligaciones laborales y que al finalizar el entrenamiento, estén plenos tanto física como moralmente", apunta.

De esta forma, Verde empieza ahora a labrarse una carrera como técnico que a poco que emule su trayectoria como futbolista seguro que va a ser muy exitosa porque su experiencia le avala.

Dos maneras.- Pedro Verde reconoce que su relación con el fútbol ha vivido dos etapas muy diferentes. Para el argentino, el balompié español ha evolucionado demasiado y con las nuevas leyes impuestas se le han cerrado las puertas a grandes promesas de los representativos.

El actual técnico del Aguilas asegura que durante su paso por Las Palmas comprobó in situ como la Unión Deportiva "disfrutó durante varios años de los servicios de canteranos que dieron la talla y ofrecieron el mejor nivel del fútbol canario". "Las Palmas", apunta, "pudo disfrutar de jugadores como Tonono, Castellano, Gilberto..., que destacaron a nivel nacional, y que dieron lo mejor al representante grancanario".

Sin embargo, ahora señala que "todo ha cambiado en estos años. Con el asentamiento de la Ley Bosman, el fútbol español ha cerrado las puertas a jugadores que de haber nacido treinta años antes, hubieran destacado en el equipo de su ciudad".

Según Pedro Verde, el canterano tiene que superar sus propias posibilidades y adaptarse a unas circunstancias que son nuevas para cualquier jugador: "Los chicos han de mostrarse con un nivel competitivo profesionalizado y es difícil adaptarlos de la noche a la mañana, por lo que necesitan un cierto tiempo de adaptación".

De todas maneras, los jugadores comunitarios tienen ahora la posibilidad de disfrutar de una libertad que hace pocos años era restringida. Motivo de ello, se ha logrado una mayor competitividad en la competición "porque ya no son los grandes equipos como Barcelona y Real Madrid los que pueden acceder a los mejores fichajes del mercado internacional, sino que se han ido sumando clubes como Deportivo, Celta o Valencia, por nombrar algunos, que sin realizar inversiones escandalosas están luchando frente a las dos grandes potencias españolas".

Para, el técnico argentino del Aguilas esto puede motivar el espectáculo y declaró que "los grandes jugadores pueden estar defendiendo los colores de cualquier club por motivo de esta nueva ley. Esto beneficia a los equipos que hace algunos años no podían luchar ante los grandes conjuntos y que ahora hacen frente e incluso están realizando una labor mucho más significativa de lo que se le valora".

Publicado el 17 de noviembre de 2000, en La Gaceta de Canarias, en La Provincia, Depormanía y El Partido

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