28 dic. 2000

Maestros del balón, maestros del banquillo

Históricos personajes del tinerfeñismo demuestran sus conocimientos en Tercera y División de Honor Juvenil

Los banquillos de Tercera y División de Honor juvenil ofrecen varios ejemplos de ilustres jugadores que ahora, con el pasar de los años y una vez colgadas las botas, se esfuerzan en llevar sus conocimientos sobre el mundo del fútbol desde la difícil labor de entrenador.

Martín Marrero.- Ha sido uno de los jugadores que más alegrías se ha llevado en su etapa como futbolista. Querido por los aficionados tinerfeños, no dejó pasar la oportunidad de fichar por Las Palmas, junto a José Juan. Su llegada a la entidad grancanaria coincide con una de las etapas en la que la Unión Deportiva milita en la máxima división del balompié español.

El nivel alcanzado en estas campañas le permiten llegar hasta la internacionalidad, debutando ante Bélgica, en 1969. Martín Marrero destacaba por su constante llegaba al área contraria, a pesar de ser la defensa su punto fuerte.

Después de su larga trayectoria vistiendo la camiseta de la Unión Deportiva Las Palmas, el tinerfeño concluyó representando a su isla en los últimos años como futbolista. Desde ese duro momento, hasta ahora, Martín ha disfrutado de nuevas experiencias en el mundo de la preparación.

Desde participar en la Escuela de Fútbol de Los Campitos hasta ascender al Tenerife a la división de plata, las experiencias pasan por ayudar a Paco Castellano en Las Palmas, dirigir al Mensajero en Segunda B, al Güímar en Tercera, al Puerto Cruz en Tercera, al Campitos en regionales... Actualmente se encuentra transfiriendo sus ideas en el San Gerardo de la liga canaria de División de Honor juvenil.

Para Martín Marrero, la diferencia que existe en dirigir a un grupo de profesionales o a un juvenil son colosales. Así, el técnico tinerfeño opinó que "no tiene nada que ver. No es lo mismo entrenar a profesionales que viven del fútbol que preparar a estudiantes. La forma de entrenar de hace 20 o 30 años es muy diferente. Los chicos tienen las limitaciones del terreno, no disponen del material suficiente y aunque ha evolucionado considerablemente, intento transmitir algunas de las ideas que aprendí en los 13 años que viví como profesional".

Indiscutible es que los técnicos que pasaron por Martín Marrero le dejaron grandes secuelas, aunque siempre se selecciona lo mejor y lo peor de cada uno: "Estamos hablando de 30 años atrás y es muy difícil acordarte de las enseñanzas que transmitieron los entrenadores. Cierto es que de todos se aprende, la seriedad, los esquemas, su manera de ver el fútbol. Todos fueron buenos, pero no sólo los del mundo profesional, también en la base tuve grandes técnicos", afirmó.

Sobre las disparidades que puede observar en el fútbol que practicó con el actual, Martín opinó que "la diferencia es lógica. Han modificado el reglamento, pero lo que es fútbol, siguen siendo once para once y el que gana es el que logra un tanto más que el contrario. Eso no va a cambiar nunca, pero ha mejorado la forma física, la alimentación..., que son factores que ayudan a la práctica".

Para el veterano técnico, el Tenerife no le ha prestado la suficiente atención a los jugadores de la base, que motiva que se pierdan grandes promesas que hace pocos años hubieran llegado a lo más alto del balompié español: "Actualmente se está intentando darle un cambio a los filiales. Se ha perdido un precioso tiempo por la falta de atención. En Las Palmas, por ejemplo, han ascendido jugadores a lo largo de su historia y han continuado este trabajo, marcando un método muy diferente al del Tenerife. Fruto de ello, han salido a la luz jugadores como Guayre, Angel o Jorge, que en el conjunto blanquiazul no hubieran recibido la atención que se merecen y ésta es la gran diferencia".

Quico de Diego.- Otro de los entrenadores que han proseguido los pasos de técnico, después de disfrutar de algunos años vistiendo la camiseta del representativo tinerfeño, ha sido Quico de Diego.
Actualmente dirige al San Isidro de Tercera División y recuerda las experiencias con sus preparadores afirmando que "tengo un recuerdo muy grato de Julián Rubio, al que le debo agradecer muchas cosas. De todas maneras, sé aprende de todos un poco y reuniendo lo mejor de cada uno podemos hacer un balance positivo".

Quico de Diego observa una gran diferencia en el juego que realizaba como jugador, al juego que se realiza como entrenador y dijo: "Ahora existe una mejor preparación física, se tiene que jugar el esférico con mucha más velocidad porque hay mucha presión y tienes menos espacios sobre el terreno de juego. Cuando yo jugaba habían muchas más extensiones y podíamos jugar con más tranquilidad".

Además, el técnico sureño mencionó que las condiciones que pueden disfrutar los componentes de los filiales son inmejorables y apuntó: "Recuerdo que cuando asistía a los entrenamientos, tenía que coger la guagua, mientras que ahora los chicos disponen de una residencia. Además, entrenábamos una vez por día y ahora se preparan en doble sesión diaria, por lo que están mucho mejor preparados".

Julio Durán.- Fue uno de los muchos jugadores que pasaron por las filas de los dos grandes representantes canarios. Destacaba en el centro de la defensa y puede presumir de haber vestido la camiseta del Atlético de Madrid, aunque no debutó con ella en la máxima categoría del balompié español. Fue en la Unión Deportiva Las Palmas donde conoció el dulce sabor del ascenso y disputó sus primeros minutos en Primera División. Tras varias campañas en el club amarillo, donde vivió duras épocas, Julio finalizó en el Orotava y Marino, para continuar como técnico.

Sus primeros pasos los dio en el Marino, para después pasar a dirigir al San Isidro en el que estuvo algunas temporadas, logrando sus primeros éxitos. El Tenerife B es el actual conjunto que dirige, después de recalar en el filial blanquiazul este verano.

El preparador tinerfeño no sabía el modelo de trabajo que se seguía en el representativo: "No tenía conocimiento de como se trabajaba en los filiales".

Sobre si la preparación actual es similar a la que conoció como futbolista, Julio Durán comenta que "de eso no puedo opinar porque nunca estuve vinculado a un filial. Yo pasé directamente del San Andrés al fútbol profesional, por lo que no conocí esta faceta".

Los cambios que se han producido en el mundo del fútbol desde que Julio Durán fue jugador hasta la fecha no son demasiado considerables, debido a la juventud del técnico. Así, el tinerfeño apuntó: "Ha cambiado a mejor. De todas maneras, no es lo mismo el fútbol profesional al de base, ya que yo pude disfrutar de las dos experiencias y la verdad es que no tiene nada de similitud".

Los técnicos que han dirigido a Julio son diversos y todos han aportado algo que el técnico ha aprendido: "De todos los entrenadores se saque algo. De algunos más y de otros menos, pero creo que sería injusto quedarse con uno determinado, porque todos se han merecido algo, respeto, cariño. Tengo un
recuerdo muy especial de Roque Olsen, que ya falleció".

Jorge Fernández.- Lleva varios años ejerciendo como técnico. El tinerfeño vivió cuatro campañas en Primera División con la Unión Deportiva Las Palmas, con la que logró el subcampeonato de Copa en el Bernabéu frente al Barcelona y disputó la UEFA. Después probó fortuna en el Elche de Alicante y regresó a la Isla para formar parte de los mejores años del Güímar. Prosiguió su carrera como técnico y dirigiendo al Tenerife en las categorías de base, para continuar su andadura al sur de la Isla, en el Ibarra. Sus pasos le llevaron a dirigir al Unión La Paz juvenil durante varias temporadas, y actualmente prepara al Tacuense de la Liga Canaria, intentando salvar la categoría.

‘Tigre’ Barrios.- La historia de José Antonio Barrios es, simplemente, impresionante. Los pasos que dio como futbolista el tinerfeño están al alcance de muy pocos. Es un personaje popular en la historia del balompié tinerfeño. En edad juvenil recaló en las filas del CD Tenerife, con el que logró el primer gran paso de su larga trayectoria deportiva, máximo goleador del grupo Sur de Tercera. Tras una buena etapa en el Granada, el Tigre recaló en las filas de uno de los conjuntos más importantes a nivel mundial, el FC Barcelona. Su etapa con los azulgranas se vio frenada con la llegada de Cruyff, que era titular indiscutible.

Barrios no pensó en luchar con el holandés y se marchó al Hércules de Alicante, con el que logró el ascenso a Segunda División. El Levante sería el último equipo que defendió antes de llegar al Tenerife.

Pero aquí no quedó la historia de Barrios, ya que comenzó a disfrutar de la vida de técnico. Muchos conjuntos han podido disfrutar de los conocimientos futbolísticos del tinerfeño. San Lorenzo, Orotava, Mensajero, Victoria de Setúbal, Granada, Esperanza o Gáldar han sido algunos de los clubes por lo que ha pasado Barrios, dejando, como era de esperar, huella en todos ellos.

Su forma de preparar al conjunto grancanario no es similar a la que pudo disfrutar en sus dulces años como jugador: "El fútbol ha evolucionado mucho. Ahora tenemos preparador físico como mínimo en Tercera División y eso no se veía antes. La táctica, todo ha cambiado", afirmó.

Barrios mantiene un buen recuerdo de los técnicos, que tuvieron el placer de dirigirle y opinó que "de todos se aprende algo, pero sobre todo de Arsenio Iglesias, que me transmitió la idea del equilibrio entre las líneas y, por supuesto, Rinus Michel que fue uno de los grandes técnicos que tuve y nos enseñó a jugar al fútbol sin balón, que es muy importante".

El técnico tinerfeño recuerda con gratitud su paso por el FC Barcelona, donde coincidió con uno de los mejores futbolistas y técnico a nivel mundial, Johan Cruyff. Para José Antonio esto fue una experiencia inolvidable y comentó que "poder disfrutar de vestuarios con Cruyff o con Sotil fue algo maravilloso. El holandés evolucionó su polivalencia y nadie le puede discutir la calidad que atesora".

Además, el tinerfeño no quiso dejar pasar la posibilidad de alabar a las entidades grancanarias por el esfuerzo que se encuentran realizando con el fútbol y dijo que "en Gran Canaria, los ayuntamientos y demás entidades trabajan duro con el balompié y muestra de ello es que en la Isla existen 23 terrenos de césped sintético, mientras que en Tenerife sólo se enumera el Municipal de Adeje. El Gáldar, por ejemplo, puede disfrutar de un terreno sintético y otro natural, por lo que las condiciones de trabajo son diferentes. Por ello, la culpa de que los filiales en Tenerife no funcionen como deben, no es responsabilidad exclusiva del club, porque si no reciben la ayuda de medios exteriores es imposible llegar a una meta".

Benito Morales.- Pero no sólo hay tinerfeños de gran historial entrenando en Tercera o División de Honor, también los hay grancanarios que aprendieron mucho fútbol en las filas del representativo de esta isla, la UD.

El historial de Benito Morales es admirable. El técnico grancanario se encuentra dirigiendo al Huracán de la Liga Canaria Juvenil, en sustitución de Ricardo Godoy. El ex-jugador de la Unión Deportiva Las Palmas fue cesado al principio de la campaña de La Angostura de Tercera División, en la que acumulaba una
impresionante experiencia.

El técnico grancanario capta las diferencias que existen en preparar a un equipo a ser preparado y dijo que "existen muchas desigualdades, pero normalmente nosotros intentamos seguir unas reglas, unas pautas, para que sea lo más parecido posible, pero el mundo profesional es muy diferente al de base".

Benito guarda gratos recuerdos de los técnicos que lo dirigieron y afirmó: "de todos los técnicos se aprende, tanto lo bueno como lo malo. Hay entrenadores que pasan poco tiempo en un equipo porque son cesados y no pueden transmitir sus conocimientos, pero yo aprendí trabajo, disciplina y sobre todo a manejarme fuera del contexto futbolístico que era muy importante".

Sobre las diferencias que existen en el juego que practicó al que dirige, el ex-jugador amarillo fue claro y dijo que "la diferencia es el dinero. El fútbol sigue siendo lo mismo, se juega con un balón, son once contra once, pero lo único que ha cambiado es por motivo del dinero".

Además, Benito Morales no dejó pasar la oportunidad de hablar sobre la cantera canaria y declaró que "en estas islas siguen existiendo jugadores con mucha capacidad. El problema radica en que si nosotros supiéramos darle el camino a seguir, tendríamos mejores futbolistas y equipos en la mejor división española. Yo fui canterano y continúo afirmando que existe calidad y chicos con una proyección impresionante, pero..."

Publicado el 29 de diciembre de 2000 en la Gaceta de Canarias, La Opinión de Tenerife y Depormanía

19 dic. 2000

Kresic, el mejor de la última década



El técnico croata es el que más partidos ha dirigido a la Unión Deportiva en los últimos diez años

La carrera para suceder a los técnicos de la UD Las Palmas parece haber llegado a un paréntesis. Parece que el perfil de Sergio Kresic ha sido el adecuado para llevar al conjunto amarillo a lugar que por historia se merece y ha implantado un estilo de juego que ha permitido sacar jugadores de la casa y darle un rendimiento al representante grancanario que hasta el momento sobresaliente.

Atrás quedan muchas decepciones, protagonizadas por un club con rancia solera en la máxima categoría y que se vio condenado a jugar en Segunda A e incluso en Segunda B.

Manolo Cardo fue el elegido para el gran reto del ascenso. Se confió en un técnico que no supo transmitir su filosofía futbolística y cuadró una de las peores estadísticas de los años 90, que le condenaron a ser sustituido, cuando se habían disputado 20 jornadas y había logrado sólo tres victorias, que no le acercaban al objetivo marcado.

Los máximos dirigentes de la Unión Deportiva querían repetir éxitos y contrataron a Roque Olsen, técnico que les llevó a la máxima categoría en la temporada 1984-85, obteniendo un nuevo récord al clasificarse matemáticamente cuando restaban cinco jornadas para la finalización del campeonato.

No se pudo repetir, la Unión Deportiva falló en su intento y no sabía la temporada que le esperaba. Se marcó un nuevo destino, que la afición amarilla jamás olvidará. Transcurrían los años más duros de la historia grancanaria.

Se contrató a Miguel Angel Brindisi para que lograra el objetivo marcado. El argentino no pudo aguantar la presión a la que fue sometido y resultó sustituido en la decimotercera jornada cuando sólo había logrado 11 puntos de 26 posibles. Su sustituto regresaba a la disciplina de la Unión Deportiva con ganas devolver al conjunto histórico a donde se merecía. Roque Olsen debutaba con derrota, pero después comenzó a levantar el vuelo de los amarillos. A pesar de ello, una grave enfermedad le obligó a ingresar en un hospital en Sevilla y Germán Dévora se hizo cargo del equipo los tres siguientes encuentros, en los que no conoció la victoria.

Los dirigentes amarillos comenzaban a desesperarse y contrataron al cuarto técnico de la temporada: Benito Joanet. Tras la disputa de diez jornadas, la Unión Deportiva Las Palmas logró una sola victoria, lo que motivó la destitución del técnico, a favor de Manuel León, que fue el que vivió el momento más delicado de esta fatídica campaña, el descenso.

Todo lo que se había luchado para recuperar la categoría perdida se fue al traste y sólo quedaba un consuelo: volver cuanto antes a la categoría de plata e iniciar un nuevo camino.

Para ello se contrató a Alvaro Pérez, bajo la presidencia de Luis Sicilia en el primer Consejo de Administración tras la conversión en Sociedad Anónima Deportiva. Las bases para la elección de este técnico canaria era por estar avalado por grandes éxitos con equipos de la cantera. A pesar de proclamarse campeón del grupo cuarto de la liga regular, se perdió la opción de ascenso en la liguilla de promoción al ser superados por el Hércules de Alicante. Fue la primera gran decepción de la afición amarilla, que no entendía cómo se escapó esta oportunidad, que tenían al alcance de la mano.

A pesar del buen papel realizado por el técnico canario se decidió sustituirlo por Iñaqui Sáez, pensando que quizás por su experiencia podría alcanzar la meta marcada. Su paso por la Unión Deportiva fue similar al de Alvaro Pérez. Tras un excelente campeonato en el que se logró 20 victorias de 38 posibles, el Salamanca fue el siguiente conjunto en truncar el camino amarillo. Se volvía a repetir la historia. Una fatídica liguilla volvía a dejar a la Unión Deportiva en Segunda División B, con una nueva decepción a sus espaldas.

Marco Antonio Boronat fue el elegido por aquello de la a "tercera va la vencida", pero no tuvo éxito y fue Paco Castellano el que cogió las riendas amarillas a poco del comienzo, pero volvió a fracasar en el intento, se quedó a las puertas del ascenso, por tercera vez consecutiva. En esta ocasión fue el Alavés el que se aprovechó de la inoperancia grancanaria.

Adrián Déniz sucede a Fernando Arencibia en la presidencia y se contrata a Pacuco Rosales como nuevo técnico. Era el décimo preparador que pasaba por el banquillo de la Unión Deportiva en sólo cinco temporadas, por lo que el reto que debía asumir no era nada fácil.

Tras un excelente campeonato en el que se lograron 23 victorias, Las Palmas llegaba a la promoción. La historia no era nada favorable y se temía en una nueva decepción. ¿Cómo se podía haber truncado el ascenso en tantas ocasiones? Esta era la pregunta que se hacían los aficionados amarillos, pero Pacuco Rosales despejó las dudas, devolvió las ilusiones a aquellos que las habían perdido y renació la idea de volver a Primera División.

Para el técnico grancanario "esto fue una experiencia inolvidable. No se trataba de una ilusión sino de un reto. El llegar al representante de tu ciudad era muy importante y la verdad es que mantengo un recuerdo grato", afirmó. "Además, prosigue Pacuco Rosales, "en esa etapa se logró el ansiado ascenso de categoría. Las Palmas es un equipo que tiene un historial impresionante y me alegro mucho de haber llegado a dirigirlo".

Los dirigentes amarillos no quieren volver a pasar un mal trago y realizan una serie de fichajes para la siguiente campaña. Los argentinos Walter Pico, Simionato y Turu Flores, que se convirtió en la incorporación más cara de la historia por más de 500 millones, se unieron al inglés Samways, Sandro, Rojas..., pero se comienza la temporada con mal pie y en sólo seis jornadas Pacuco Rosales es cesado y el cargo pasa a las manos de Angel Cappa, que tampoco logra los objetivos marcados y es sustituido por Paco Castellano, que es el que finaliza la temporada. A pesar del mal papel realizado en la Liga, se logró llegar a las semifinales de Copa, donde el equipo fue eliminado por el FC Barcelona.

Se comienza a planear la siguiente temporada y es García Remón el designado para lograr el ansiado ascenso. Pero la historia de la promoción se volvía a repetir. Era el Oviedo, en esta ocasión, el que se cruzaba en el camino amarillo y dejaba en la cuneta al representante grancanario.

En la entidad no se sabía qué hacer para recuperar el prestigio perdido y se pensó, de nuevo, en Paco Castellano como revulsivo. El técnico mantuvo su cargo hasta la trigésimoquinta jornada, cuando fue sustituido por Juan Antonio Quintana, que se limitó a concluir la campaña con dignidad. El técnico grancanario, que desde entonces continúa con sus labores en el conjunto de Tercera División, ante aquel importante reto dijo que "fue una grandísima experiencia".

Una temporada más tarde, la afición amarilla vio como un sueño largamente acariciado se hacía realidad. Fue Sergio Kresic el encargado de devolver a la Unión Deportiva a donde, por historial, se merecía estar, la élite del fútbol español, la Primera División.

Lo del técnico croata no fue nada fácil. Aceptó el reto isleño, después de estar dirigiendo a un conjunto de Primera División, el Valladolid.

La necesidad de lograr el ascenso, meta inexcusable cada inicio de temporada, habían pasado factura a muchos técnicos. Sergio Kresic la aceptó y supo aguantar la fuerte presión a la que fue sometido, sobre todo cuando la Unión Deportiva vivió los momentos más difíciles de la temporada.

Así, tras ofrecerle el Consejo una amplia renovación, Kresic se limitó a centrarse en la labor por la que llegó a la Isla: el ascenso. Lo consiguió a falta de tres jornadas y se apresuró a dedicar el éxito a su padre y hermano, recientemente fallecidos, y pidió perdón por no poder demostrar lo que realmente sentía. Sobre el secreto que ha mantenido a Sergio Kresic en el cargo, Pacuco Rosales fue claro y dijo que "la única receta que existe son los resultados. Las Palmas ha seguido en esta campaña realizando un papel muy bueno y, hasta el momento, se están cumpliendo las expectativas fijadas".

Por su parte, Quintana Nieves declaró al respecto que "desconozco los secretos que han llevado a Sergio Kresic a la continuidad, pero tiene la confianza del Consejo de Administración y el hecho de haber logrado el ascenso le permite ganar enteros".




Publicado en diciembre de 2000 en El Partido y en Depormanía



30 nov. 2000

Un decano entre los técnicos canarios

Olimpio Romero entrena a Los Llanos de Aridane después de un sinfín de experiencias a sus espaldas

Transcurría las primeras horas del 30 de agosto de 1930. Aquel día nacía una persona que a la postre sería muy conocida en el balompié tinerfeño. Se trata de Olimpio Romero, ese entrenador que dirigió al Tenerife en varias temporadas y que ahora mata su tiempo libre dirigiendo a Los Llanos de Aridane de la Liga Preferente.

El historial que posee en su haber está al alcance de muy pocos. Simplemente impresionante. Una grave lesión de rodilla le dejó sin poder disfrutar con el esférico a sus pies durante muchos años, por lo que se lanzó al mundo de entrenador desde muy pronto.

Olimpio comenzaba a construir sus primeros cimientos en el año 1955 en el equipo de su barrio, el Chamberí. Este fue el primer conjunto que disfrutó de sus conocimientos futbolísticos. Poco después marchó al juvenil Hispano, que a mitad de temporada abandonó para dirigir al Güímar. Era la etapa en la que Olimpio comenzaba a dar sus primeros pasos importantes como técnico.

Así, pasó directamente a la cadena de filiales del CD Tenerife. En tan sólo dos años se convirtió en seleccionador juvenil, cargo en el que disfrutó durante dos campañas y donde contribuyó a la formación de jugadores como Martín Marrero.

Tras estas cortas, pero fructuosas experiencias, el Estrella quiso hacerse con sus servicios, logrando que Olimpio dirigiera al máximo representante de Aguere durante dos campañas. Luego marchó al norte de la isla, donde dirigió a aquel Icodense de Manolo Ramos, Chele, Lucas, Luis El Tanque, Totón...

Tras la experiencia con los del Drago, comenzó a preparar al Real Unión juvenil y compartió labores con el primer equipo. El Toscal fue el siguiente equipo que preparó Olimpio. En este conjunto logró el campeonato de Canarias y continuó su andadura en el Salamanca de Toño, Viviño Cabrera, Roberto...

Corría uno de los años más importantes en la interminable carrera del técnico, ya que acto seguido se vinculaba con el Tenerife, realizando labores de segundo técnico en el primer equipo durante dos campañas y a las órdenes de García Verdugo, donde comenzó a vivir el fútbol profesional. Así, volvió a repetir experiencia con Fernando Cova, actual presidente del Colegio de Entrenadores, y con Manolo Sanchís a finales de los setenta, durante aquella fatídica campaña en la que el representante blanquiazul perdió la categoría y descendió a Segunda B.

A pesar de ello, el presidente del club siguió confiando en el técnico madrileño una campaña más, pero a mitad de temporada fue destituido y Olimpio Romero fue el designado para dirigir al máximo representante tinerfeño. Durante tres campañas estuvo al frente del equipo blanquiazul, aunque salió por la puerta trasera.

Transcurría el mes de julio de 1983 cuando Olimpio disfrutaba de su período de vacaciones y fue avisado de que era sustituido de la dirección técnica del equipo. Esto fue un varapalo para el técnico tinerfeño, pero prosiguió con su carrera y dirigió las tres campañas siguientes al Tenisca palmero, para realizar el primer parón de su trayectoria durante dos años.

El Gomera fue el siguiente equipo en hacerse con sus servicios, al que dirigió durante dos temporadas, para recalar en los mejores años del Puerto Cruz. El representante de la Ciudad Turística comenzaba a ser uno de los últimos equipos de Olimpio Romero, que tras su experiencia norteña dirigió al Campana juvenil. Esta era, a su juicio, la última etapa como entrenador, pero la oportunidad de dirigir a Los Llanos no la desaprovechó y se encuentra en la Isla Bonita transmitiendo sus ideas futbolísticas.

Además, a parte de este sinfín de experiencias, el técnico tinerfeño participó en la Escuela de Fútbol de Teguise durante tres años, donde pudo conocer la estructura balompédica conejera.

Recuerdos.- Uno de los motivos que ha llevado a Olimpio Romero a continuar en el mundillo del fútbol son los numerosos recuerdos que posee, sobre todo el ascenso que vivió con el Tenerife a Segunda A. Para el técnico este pasado son simplemente recuerdos y realmente lo más bonito y agradecido del fútbol son las amistades: "Lo importante es dejar las puertas abiertas en cualquier sitio. La verdad es que lo más bonito y valorable en este mundo son los amigos que vas dejando, aunque es cierto que también poseo enemigos, pero éstos no los ha creado mi persona, sino se han creado ellos mismos", afirma.

Sobre el trabajo que ha realizado en sus años de experiencia, Olimpio puede presumir de caracterizarse por su honradez y respeto, por lo que comenta que "estoy satisfecho de todos estos años porque creo que he sido honrado conmigo mismo y con los demás. Además soy muy respetuoso y muestra de ello es que en toda mi trayectoria como entrenador, nunca he recibido una cartulina, puesto que respeto la labor arbitral como cualquier otra".

"Siempre", añade el preparador, "he recordado que antes no podíamos hablar con los jugadores, pero los tiempos han cambiado. Ahora mantengo buenas relaciones con todos los jugadores, ya que siempre he mirado la persona antes que al futbolista", afirma.

Su experiencia en Los Llanos.- Olimpio Romero se encuentra trabajando con dureza en los Llanos de Aridane con el fin de asentar su filosofía futbolística en el equipo palmero. Para ello, el veterano técnico desea trabajar con la cantera aridanista para ofrecer una oportunidad a aquellos chicos que tienen cualidades suficientes.

Así, Olimpio asegura que "los resultados llegarán algún día. Actualmente me encuentro trabajando con la cantera y los frutos no se pueden recoger de un día para otro".

Cuando Olimpio aterrizó en la Isla Bonita y contactó con los que hasta el momento han sido sus pupilos, se plateó cambiar muchas cosas: "Los jugadores no estaban acostumbrados a trabajar y ahora lo están haciendo. El fútbol es un deporte que merece su respeto y para ello hay que estar preparado", afirmó el técnico.

Una de las anécdotas con la que más quedó sorprendido el técnico tinerfeño a su llegada a Los Llanos fue la mentalidad de sus jugadores, por lo que dijo que "el jugador de fútbol tiene que tener la misma mentalidad en casa que fuera. La verdad es que me sorprendí cuando viajábamos a Tenerife y la mayoría de los jugadores iban con la derrota en la mente. Y eso es un problema que estoy intentando solucionar. Sabemos que en el fútbol dos y dos no son cuatro y cada uno analiza este deporte de forma diferente, pero lo que no puede hacer un futbolista es cambiar radicalmente de actitud cuando sale de su ambiente".

“Antes se pagaba por jugar”.- El balompié español ha cambiado demasiado en los últimos años. Muestra de ello son las cantidades de dinero que se pagan por los servicios de un jugador, o por lo que éste aporte a su representante. Para Olimpior Romero, el fútbol actual se basa en negocio y política.

Por eso asegura que "antes el jugador pagaba por jugar al fútbol, ahora le pagas y no lo hace. Recuerdo que lloraban si no jugaban y actualmente es pura diversión. El fútbol lo tomaban como un deporte, ahora lo que prima es el Tenerife. Además tuve la satisfacción de entrenarlo con jugadores exclusivamente canarios, aunque se perdiera la categoría, pero ellos pensaban que me iban a mangonear y como no me dejé, rescindieron mi contrato".

Para el técnico tinerfeño, la labor que está realizando Sergio Kresic al frente de la UD Las Palmas es más que admirable: "me gustaría felicitar a Sergio Kresic por la oportunidad que le ha brindado a los canteranos. En Tenerife existe cantera, pero no se le atiende suficientemente, por lo que la mayoría de los chicos se echan a perder. Para mí hay una diferencia muy clara en lo que es comprar y lo que es cultivar".

Sobre el papel que está realizando el Tenerife en esta temporada, Olimpio fue tajante y dijo que "el Tenerife el año pasado era Hugo Morales y diez más. Con la llegada de Rafa Benítez, esto se ha evaporizado y se está reflejando la idea del entrenador. Este Tenerife lo tiene prácticamente todo, ya que compagina juventud, calidad y disciplina, que son los ingredientes adecuados. Creo que los blanquiazules tienen mucho que decir en esta Liga, salvo que se inflen demasiado pronto y pierdan el trabajo de toda la temporada".

Publicado el 1 de diciembre de 2000 en La Gaceta de Canarias

16 nov. 2000

El recuerdo amarillo

Pedro Verde, ex-jugador de la mejor UD Las Palmas de la historia, entrena al Aguilas de la Preferente tinerfeña

Pedro Andrés Verde nació el 12 de marzo de 1949 en La Pampa (Argentina). Nadie se esperaba que aquel chico revoltoso fuera a llegar tan lejos en este mundillo del fútbol. Y lo cierto es que lo hizo. El actual entrenador del Aguilas de Preferente acumuló grandes méritos como jugador. Formado en la cantera del Estudiantes de la Plata, Verde vivió la época más gloriosa de la escuadra 'pincharrata', con quien llegó incluso a ser campeón interncontinental en el 68 y luego coincidió también con los mejores años de la UD Las Palmas. Un currículum de lujo.

Verde comenzó su larga trayectoria en la base del Estudiantes de la Plata, donde se fue formando como futbolista durante siete temporadas. Disfrutó de tres años de profesional en el club argentino donde comenzó a demostrar sus habilidades y llegó a vestir la camiseta albiceleste del la selección argentina, en la que coincidió, entre otros, con el ex-jugador de Las Palmas, Miguel Angel Brindisi.

Tras su brillante paso por el fútbol argentino, la propia UD Las Palmas se fijó en este atacante que con tan sólo 23 años recaló en la época dorada del conjunto amarillo. Su traspaso se produjo coincidiendo con la apertura de fronteras a jugadores extranjeros y Pedro Verde no era consciente del triunfo que lograría en el fútbol español.

Con Pierre Sinibaldi sentado en el banquillo, el argentino llegó con el susto interno y presionado por las exigencias de los aficionados canarios que en aquellos tiempos miraban con lupa el juego de los extranjeros. A pesar de ello, en su primera temporada disputó 21 encuentros, en los que dejó muestras de su calidad.

Sin embargo, una operación de abductores le obligó a quedarse un año en blanco y propinó la llegada de Quique Wolff cuando era Heriberto Herrera el máximo responsable técnico de los amarillos. La llegada de Enrique, sumada a la presencia de Daniel Carnevali, copaba las dos plazas disponibles para jugadores extranjeros y esto fue un varapalo para el internacional argentino que se vio obligado a obtener la doble nacionalidad si no quería abandonar la Unión Deportiva.

A pesar de todo, Pedro Verde recuerda con emoción los momentos dulces que vivió con el representante grancanario: "Fue una etapa maravillosa. Aquellos años eran muy duros, pero gracias a las vivencias se hizo una gran familia que permitió el encauce de todos los problemas. Además, tengo que darle gracias a todos mis compañeros (Carnevali, Wolff, Morete, Martín, Medina, Germán, Hernández, Félix, Juani...) por no hacerme sentir como un extranjero, ya que alteraban un sentido de ubicación a la persona y eso es signo de admiración, por lo que nunca lo olvidaré". "Era inexplicable", añade, "porque íbamos a misa juntos, parecíamos niños de la escuela, estábamos muy unidos y no había diferencia en jugar en El Insular que fuera de éste".

Pedro era consciente de que cuando saltaba al terreno de juego no le iban a permitir cometer torpezas, pero poco a poco se fue ganando el aprecio de la afición y dejó huella en los cinco años que estuvo vinculado al club amarillo.

Más adelante, en 1980, Verde pasaba uno de los momentos más difíciles de su carrera futbolística cuando tuvo que abandonar la Unión Deportiva para recalar en el Hércules de Alicante. Esa misma temporada había logrado la clasificación con los amarillos para la final de la Copa del Rey, pero ya había firmado con los alicantinos. Pedro abandonó la disciplina de la Unión Deportiva con el convencimiento de "haber cumplido con mi deber".

Luego, militó en el conjunto blanquiazul durante dos campañas, compartiendo vestuario con Baena, Pepe Rivera, Juliano y compañía. Sin embargo, la reducción de extranjeros que sufrió la competición española le obligó a cambiar de equipo. Por el camino jugó el Mundial de España 82 junto a Jorge Valdano, Diego Armando Maradona, Pasarella, Menotti, Kempes...

A pesar de portar con la doble nacionalidad, a Verde se le consideraba entonces como foráneo, por lo que marchó rumbo a Inglaterra y firmó con el Sheffield United donde jugó dos campañas y comenzó a darse cuenta de que llegaba la hora de ir abandonando el fútbol, una de las peores experiencias de su carrera. "Es muy difícil mentalizarte de que tienes que colgar las botas y dejar de ponerte la camiseta para jugar al fútbol. Lo pasé bastante mal, pero me animé con el tema de entrenador y me ayudó a pasar el mal trago".

Una vez concluyó su paso por el fútbol inglés decidió volar hacia su país para disfrutar de sus últimos años de fútbol y fue el conjunto de Los Andes de Buenos Aires, que fue el que pudo contemplar las últimas patadas al balón de Pedro Verde.

De jugador a técnico.- Una vez concluyó su etapa de futbolista, el argentino continuó vinculado a la disciplina de Los Andes como director técnico y comenzó así a dar sus primeros pasos de dirigente. Pedro había sacado el título de entrenador en Las Palmas de Gran Canaria junto con Tonono. También realizó algunos cursos, mientras pertenecía a la disciplina del Sheffield United, club al que dirigió en juveniles durante una campaña. Además, continuó ganando experiencia en las divisiones inferiores del Estudiantes de la Plata, así como en algunos clubes de La Pampa o de Córdoba.

Luego, llegó a Canarias por expreso deseo de sus familiares por vivir en el Archipiélago. Así, Pedro llegó a Tenerife antes que su familia y por medio de Teodoro Fernández comenzó a dirigir a su actual equipo, el Aguilas Atlético.

Cuando llegó a la Isla, Quico de Diego era el máximo responsable técnico de los del Municipal de Adeje, pero el técnico sureño prefirió marchar al San Isidro, de donde recibió una buena oferta.

Así las cosas, los mandatarios del club adejero no dudaron en ningún momento en ofrecerle las riendas del equipo a Pedro Verde, que no llegó a pensar en ninguna fase de su vida, que podría recalar en este club.

Con poco conocimiento del club blanco, el técnico argentino comenzó a trabajar sobre los jugadores que iba a representar, pero lo que no se esperaba era la semejante evolución que ha dado el balompié canario: "Yo había seguido el fútbol regional, pero nunca me imaginé que cambiara de tal manera. A nivel insular es bastante competitivo. Cada temporada que transcurre debes mejorar porque te obligan a hacerlo, ya que el nivel que se demuestra va en constante ascenso".

Sobre el trato recibido por el club sureño, Pedro no quiso dejar de mencionar a aquellas personas y entidades que han permitido que el técnico trabaje con comodidad, por lo que dijo que "hay que agradecer al ayuntamiento el trabajo y el esfuerzo que está realizando con el Aguilas Atlético. Y es que cualquier conjunto no puede disfrutar como nosotros de las instalaciones que tenemos y con la ilusión que mantienen los chicos, sobre todo de la base, por marcar el futuro del club que representan. El representativo está muy bien organizado y lo mejor que posee es que buscan un proyecto, por lo que ilusiona con mucho más la labor que realizas".

Pedro tiene una forma peculiar de tratar a sus jugadores y sabe la receta que ha de seguir para lograr los mejores resultados: "A los chicos hay que tratarlos con mucho tacto, con el fin de mentalizarlos. Los entrenadores debemos tener la suficiente serenidad para recuperarlos de las obligaciones laborales y que al finalizar el entrenamiento, estén plenos tanto física como moralmente", apunta.

De esta forma, Verde empieza ahora a labrarse una carrera como técnico que a poco que emule su trayectoria como futbolista seguro que va a ser muy exitosa porque su experiencia le avala.

Dos maneras.- Pedro Verde reconoce que su relación con el fútbol ha vivido dos etapas muy diferentes. Para el argentino, el balompié español ha evolucionado demasiado y con las nuevas leyes impuestas se le han cerrado las puertas a grandes promesas de los representativos.

El actual técnico del Aguilas asegura que durante su paso por Las Palmas comprobó in situ como la Unión Deportiva "disfrutó durante varios años de los servicios de canteranos que dieron la talla y ofrecieron el mejor nivel del fútbol canario". "Las Palmas", apunta, "pudo disfrutar de jugadores como Tonono, Castellano, Gilberto..., que destacaron a nivel nacional, y que dieron lo mejor al representante grancanario".

Sin embargo, ahora señala que "todo ha cambiado en estos años. Con el asentamiento de la Ley Bosman, el fútbol español ha cerrado las puertas a jugadores que de haber nacido treinta años antes, hubieran destacado en el equipo de su ciudad".

Según Pedro Verde, el canterano tiene que superar sus propias posibilidades y adaptarse a unas circunstancias que son nuevas para cualquier jugador: "Los chicos han de mostrarse con un nivel competitivo profesionalizado y es difícil adaptarlos de la noche a la mañana, por lo que necesitan un cierto tiempo de adaptación".

De todas maneras, los jugadores comunitarios tienen ahora la posibilidad de disfrutar de una libertad que hace pocos años era restringida. Motivo de ello, se ha logrado una mayor competitividad en la competición "porque ya no son los grandes equipos como Barcelona y Real Madrid los que pueden acceder a los mejores fichajes del mercado internacional, sino que se han ido sumando clubes como Deportivo, Celta o Valencia, por nombrar algunos, que sin realizar inversiones escandalosas están luchando frente a las dos grandes potencias españolas".

Para, el técnico argentino del Aguilas esto puede motivar el espectáculo y declaró que "los grandes jugadores pueden estar defendiendo los colores de cualquier club por motivo de esta nueva ley. Esto beneficia a los equipos que hace algunos años no podían luchar ante los grandes conjuntos y que ahora hacen frente e incluso están realizando una labor mucho más significativa de lo que se le valora".

Publicado el 17 de noviembre de 2000, en La Gaceta de Canarias, en La Provincia, Depormanía y El Partido

10 nov. 2000

Otra respuesta a la exclusión de las personas discapacitadas

El 'Mercator Penn Kalet II', el velero de la Fundación 'Astrolabio, viva el mar', partió de Tenerife rumbo al Caribe con una tripulación de disminuidos

Hace pocos años, navegar por medio del Atlántico no estaba al alcance de todos. Sólo algunos podían disfrutar de los cálidos vientos del océano, mientras que otros se tenían que conformar con la imaginación o, simplemente con el muelle de su ciudad. Ahora esto es posible gracias a la solidaridad de Robert Jean Loiseau, que pensó en aquellos que nunca habían disfrutado del mundo marino, y decidió crear un barco que pudiera satisfacer las ilusiones de muchos. El barco partió de Tenerife rumbo al Caribe el pasado día 23 de noviembre.

Se llama Mercator Penn Kalet II. Es un famoso velero de 17 metros de longitud, que permite a las personas discapacitadas gozar de su evasión y libertad, sin tener que dejarlas en el muelle.

Este monocasco viene equipado con la última tecnología, y se puede disfrutar de un ascensor que permite pasar del camarote a cubierta, un sillón de transporte, un sistema para el acceso al barco desde el muelle, cabinas individuales y cabinas dobles, además de un servicio totalmente equipado y en el que cada accesorio puede ajustarse a las necesidades de los clientes. Se puede disfrutar del velero tanto en temporada alta como baja por unos 700 francos, (19.000 pesetas), en pensión completa.

La seguridad médica es uno de los éxitos mayores del Astrolabio. los discapacitados acogidos portan su dossier médico y de un cuestionario rellenado por su médico.

A partir de septiembre de 2000, la instalación de un logiciel permitirá el diálogo y el diagnóstico en línea con médicos, entre los cuáles se encuentra el doctor Chauve, médico de la carrera Vendée Globe Challenge.

El velero tiene la vocación de viajar a tiempo completo. En verano por breves cruceros a lo largo de Córcega y a partir de octubre por las Antillas y Bahamas.
Además, a lo largo del período veraniego, el velero organiza cruceros entre Marsella y Ajaccio para aquellos que quieren tomar el mar de una manera diferente.

En el origen de la idea, un hombre, Robert Jean Loiseau, víctima él mismo de un accidente laboral hace apenas ocho años, era entonces ingeniero del BTP.
Se basó en comprender primero y ayudar después, pero el verdadero lugar de encuentro tuvo lugar el 1 de julio de 1997 por medio de La Asociación Astrolabio, viva el mar.

El principal objetivo que se marcó fue construir un barco, con equipamientos especiales, pudiendo recibir personas discapacitadas y válidas, y ser, asimismo un lugar de encuentro entre las dos poblaciones.

Con fondos propios y privados se pudo comprar este velero el pasado 25 de octubre y fue adaptado de tal manera que pueden ser acogidos siete tripulantes discapacitados y válidos, en pensión completa y, además tres pasajeros.

Los cruceros de seis días son propuestos también con salida desde Ajaccio y el puerto Tino Rossi. Esto se ha podido realizar gracias al apoyo de la Cámara de Comercio de Ajaccio y en el puerto de Tino Rossi, Jean Louis Colonia a la que se suma en Bofacio, Pianottoli.

Los primeros cruceros tuvieron lugar el pasado 14 de julio y como todos los años el barco estará en Ajaccio de junio a agosto. También navegará por las aguas de Las Antillas este invierno, pero con un programa de 12 días en sustitución de los seis que se venían realizando.

La idea de Robert Jean Louiseau es la de beneficiar a las personas discapacitadas de Ajjacio de salidas a bordo del Mercator Penn Kelet II.
Además no pueden recibir todo tipo de personas discapacitadas, pero están deseando promover la iniciativa a todos los organismos que se ocupan de los niños discapacitados. Se tiene pensado que este proyecto tenga lugar en la primera quincena de junio y con toda o media jornada.

Con ayudas de la Secretaría del Estado para el turismo y premiado en el Concurso Internacional de Innovaciones del salón náutico de París en diciembre de 1999 y presentado el pasado mes de marzo en el cuadro del primer espacio de vacaciones, el Astrolabe dispone del primer velero totalmente equipado y adaptado para recibir personas discapacitadas, generalmente, parapléjicas y hemipléjicos.

El velero cuenta con numerosas ayudas que le permiten estar en alza. Así, varias empresas han querido mostrar su solidaridad con los discapacitados aportando su granito de arena, con el fin de que el Mercator Penn Kalet II pueda disfrutar de los mejores avances técnicos de la temporada.

Estas empresas son el Grupo AG2R, Secretaria del Estado y Turismo, Banco Morgan, Fundación Vivendi, Consejo General de Bouches, Consejo Regional Paca, Consejo Regional de Bretaña, Sofinco, Consejo Regional IDF y la Asociación Astrolabio, viva el mar.

Publicado en la Revista Náutica y Motor, número 63 en noviembre-diciembre de 2000

22 oct. 2000

Apuesta amarilla de futuro

Poder compartir unos días o, simplemente unas horas, con jugadores de primera talla nacional e incluso internacional está al alcance de muy pocos.

Ahora, cuando el futuro empieza a convertirse en realidad, estos canteranos de la Unión Deportiva tienen que dar el último paso con firmeza si quieren meterse de lleno dentro del mundo profesional.

Para algunos nos puede resultar imposible, para otros, la posibilidad es más viable y hay quienes se han adelantado a las expectativas y han sorteado con éxito la lejana frontera que existe entre la base y el equipo profesional.

Jorge, Angel y Guayre son algunos de ellos, y han tenido la oportunidad de superar su primer test con nota alta.
Jorge Larena-Avellaneda Roig, tiene 19 años y fue el primer jugador de la cantera en pisar el Estadio Insular con el máximo representante.

Jorge es un centrocampista con gran visión de juego y que parece haberse consolidado en la máxima categoría del fútbol español. Según los entendidos, esta joven promesa de la Unión Deportiva no tardará en hacerse notar en los terrenos de juegos y, es que, el centrocampista ya demostró su calidad en Tercera División, donde deslumbraba con diferencia.

El medio amarillo pudo sentir el calor de la afición cuando transcurría el minuto 65, en el encuentro correspondiente a la tercera jornada, ante el Valladolid, cuando se disponía a entrar en el terreno de juego en sustitución de Jaime Molina.

En tan sólo 25 minutos, el jugador se llevó los aplausos de la rigurosa afición amarilla y demostró el desparpajo que lleva dentro, lo que motivó que estrenara titularidad en Mestalla, ante el Valencia, en el que no disfrutó de un buen debut: derrota amarilla por 5-1.

A pesar de ello, volvía al Insular con el 27 en la espalda, volviéndose a llevar la ovación de los aficionados, colaborando notablemente, en la primera victoria de los amarillos en este ansiado regreso a la Primera División.

A raíz de ello, Jorge se ha convertido en un habitual de los entrenamientos de la Unión Deportiva, con el que se encuentra trabajando con ilusión y alegría, confiando en que no se despierte del sueño en el que está metido.

Pero, no sólo era Jorge el que sentía ese temblor y malestar en el cuerpo en aquel inolvidable 24 de septiembre. Sólo había transcurrido cinco minutos de la entrada de Jorge, cuando en la banda se pidió una nueva sustitución por parte del bando amarillo.

Entonces lucía el dorsal número cinco, que indicaba que Paqui debía abandonar el terreno de juego, pero todo el mundo se preguntaba quién era el espigado número 31 que entraba en sustitución del lateral izquierdo.

Pues, era Angel López Ruano, un chaval de apenas 18 años que no sabía lo que le estaba ocurriendo en ese momento hasta que tocó su primera pelota y se llevó los aplausos del respetable.
A raíz de ahí se sintió como uno más y se dedicó a hacer lo que más le gusta, jugar al fútbol.

A pesar de estar en el inicio, el jugador parte con la ventaja de que tiene grandes maestros, como Orlando o Alex, que han pasado por una situación similar a la del canterano y se han afianzado en el primer equipo.

Pero, lo que presumía ser fruto de un día, lo desmintió el técnico croata, Sergio Kresic, incluyéndolo en el once inicial que saltó al Estadio Insular para enfrentarse al Málaga.

Ese 14 de octubre era un día muy especial para el delantero, ya que iba a lograr cumplir el sueño de todo canterano, que busca estar algún día entre los jugadores que han defendido desde las gradas durante mucho tiempo.

No pudieron irle mejor las cosas, ya que junto a su compañero Jorge, lograban la primera victoria liguera de los amarillos, dejando muestras de la calidad que atesoran en el terreno isleño.

Al margen de estos dos futbolistas se encontraba un introvertido joven que realizaba el calentamiento con la Unión Deportiva. Nadie se podía imaginar lo que iba a pasar cuando el representativo amarillo saltaba al terreno de juego, en el que había inmerso una cara nueva.

El chaval no sabía a dónde mirar, pero cuando comenzaron a nombrar el once inicial de cada equipo, el nerviosismo se hizo dueño del debutante.

"Con el 30, ¡Guayre!", sonó por la megafonía. Los pelos se le pusieron de punta al delantero amarillo cuando los aplausos casi hacen desaparecer la voz procedente de la cabina de prensa.

La joven promesa comenzó el encuentro como uno más del grupo y demostró la calidad que sale de sus botas y el porqué ha sido tan nombrado en la base de la Unión Deportiva.

La joven promesa intentaba hacer lo que podía a escasos metros de Oulare, aquel jugador que tanto vio en los informativos televisivos y que tanta envidia le daba al jugador amarillo. Pero de ilusiones se vive y pudo compartir la punta de ataque con el internacional guineano, al que le demostró detalles de soltura y agilidad.

El delantero espera seguir contando con la confianza de Sergio Kresic. Seguirá compaginando tanto los entrenamientos como los partidos con el filial y el primer equipo, con el fin de poder hacerse un hueco en la Liga de las Estrellas.

Como estos tres afortunados que se han ganado, por medio de trabajo y sacrificio, el aliento de la afición, hay muchos jugadores que esperan su oportunidad.

Los José Antonio, Jhota, Cristian, Valentín... esperan llegar algún día a disfrutar de la experiencia de los que, hasta hace pocos meses, compartían simpatías y trabajo juntos, pero que por el afán e ilusión de algunos, se ha visto roto con la emigración al primer equipo que ha dejado un enorme hueco en las categorías inferiores, pero no tan grande como el que dejarán a los aficionados amarillos que les ven dando patadas a un balón que estaba a una distancia muy lejana.

Paso a paso.- Las personas más allegadas al fútbol amarillo ven a Jorge como la auténtica figura de la cadena de filiales de la Unión Deportiva, después de que perdiera protagonismo Pedro Vega, que tanto dio de hablar y que ahora busca oportunidades en la Península.

Pero el pasado no beneficia a nadie y ahora lo único que se puede pensar es en hacer de este jugador uno de los principales baluartes del esquema de Sergio Kresic, junto al inglés Samways.

Una vez olvidada la figura de Pedro Vega, otro de los delanteros que han destacado notablemente en la División de Honor Juvenil ha sido Guayre, que compartió vestuario con el ya ex-jugador amarillo.

El delantero fue el máximo artillero de su equipo y de la división, hace apenas dos campañas y ahora necesita fortalecer su forma física y su velocidad en el juego para afianzarse con el primer grupo.

Angel ha tenido un paso menos fugaz por la base. Todo quedará por aquello que deslumbran más los goleadores, pero también se dan asistencias, principal cualidad del delantero isleño.

Sea lo que sea, el trío de canteranos ya saben lo que es disputar sus primeros minutos junto a los que hace unos días eran sus referencias, pero lo que realmente importa es que no sea flor de un día y que sigan luciendo lo mejor de sí ante la respetada afición amarilla.

Publicado en Jornada Deportiva el 23 de octubre de 2000