10 nov. 2000

Otra respuesta a la exclusión de las personas discapacitadas

El 'Mercator Penn Kalet II', el velero de la Fundación 'Astrolabio, viva el mar', partió de Tenerife rumbo al Caribe con una tripulación de disminuidos

Hace pocos años, navegar por medio del Atlántico no estaba al alcance de todos. Sólo algunos podían disfrutar de los cálidos vientos del océano, mientras que otros se tenían que conformar con la imaginación o, simplemente con el muelle de su ciudad. Ahora esto es posible gracias a la solidaridad de Robert Jean Loiseau, que pensó en aquellos que nunca habían disfrutado del mundo marino, y decidió crear un barco que pudiera satisfacer las ilusiones de muchos. El barco partió de Tenerife rumbo al Caribe el pasado día 23 de noviembre.

Se llama Mercator Penn Kalet II. Es un famoso velero de 17 metros de longitud, que permite a las personas discapacitadas gozar de su evasión y libertad, sin tener que dejarlas en el muelle.

Este monocasco viene equipado con la última tecnología, y se puede disfrutar de un ascensor que permite pasar del camarote a cubierta, un sillón de transporte, un sistema para el acceso al barco desde el muelle, cabinas individuales y cabinas dobles, además de un servicio totalmente equipado y en el que cada accesorio puede ajustarse a las necesidades de los clientes. Se puede disfrutar del velero tanto en temporada alta como baja por unos 700 francos, (19.000 pesetas), en pensión completa.

La seguridad médica es uno de los éxitos mayores del Astrolabio. los discapacitados acogidos portan su dossier médico y de un cuestionario rellenado por su médico.

A partir de septiembre de 2000, la instalación de un logiciel permitirá el diálogo y el diagnóstico en línea con médicos, entre los cuáles se encuentra el doctor Chauve, médico de la carrera Vendée Globe Challenge.

El velero tiene la vocación de viajar a tiempo completo. En verano por breves cruceros a lo largo de Córcega y a partir de octubre por las Antillas y Bahamas.
Además, a lo largo del período veraniego, el velero organiza cruceros entre Marsella y Ajaccio para aquellos que quieren tomar el mar de una manera diferente.

En el origen de la idea, un hombre, Robert Jean Loiseau, víctima él mismo de un accidente laboral hace apenas ocho años, era entonces ingeniero del BTP.
Se basó en comprender primero y ayudar después, pero el verdadero lugar de encuentro tuvo lugar el 1 de julio de 1997 por medio de La Asociación Astrolabio, viva el mar.

El principal objetivo que se marcó fue construir un barco, con equipamientos especiales, pudiendo recibir personas discapacitadas y válidas, y ser, asimismo un lugar de encuentro entre las dos poblaciones.

Con fondos propios y privados se pudo comprar este velero el pasado 25 de octubre y fue adaptado de tal manera que pueden ser acogidos siete tripulantes discapacitados y válidos, en pensión completa y, además tres pasajeros.

Los cruceros de seis días son propuestos también con salida desde Ajaccio y el puerto Tino Rossi. Esto se ha podido realizar gracias al apoyo de la Cámara de Comercio de Ajaccio y en el puerto de Tino Rossi, Jean Louis Colonia a la que se suma en Bofacio, Pianottoli.

Los primeros cruceros tuvieron lugar el pasado 14 de julio y como todos los años el barco estará en Ajaccio de junio a agosto. También navegará por las aguas de Las Antillas este invierno, pero con un programa de 12 días en sustitución de los seis que se venían realizando.

La idea de Robert Jean Louiseau es la de beneficiar a las personas discapacitadas de Ajjacio de salidas a bordo del Mercator Penn Kelet II.
Además no pueden recibir todo tipo de personas discapacitadas, pero están deseando promover la iniciativa a todos los organismos que se ocupan de los niños discapacitados. Se tiene pensado que este proyecto tenga lugar en la primera quincena de junio y con toda o media jornada.

Con ayudas de la Secretaría del Estado para el turismo y premiado en el Concurso Internacional de Innovaciones del salón náutico de París en diciembre de 1999 y presentado el pasado mes de marzo en el cuadro del primer espacio de vacaciones, el Astrolabe dispone del primer velero totalmente equipado y adaptado para recibir personas discapacitadas, generalmente, parapléjicas y hemipléjicos.

El velero cuenta con numerosas ayudas que le permiten estar en alza. Así, varias empresas han querido mostrar su solidaridad con los discapacitados aportando su granito de arena, con el fin de que el Mercator Penn Kalet II pueda disfrutar de los mejores avances técnicos de la temporada.

Estas empresas son el Grupo AG2R, Secretaria del Estado y Turismo, Banco Morgan, Fundación Vivendi, Consejo General de Bouches, Consejo Regional Paca, Consejo Regional de Bretaña, Sofinco, Consejo Regional IDF y la Asociación Astrolabio, viva el mar.

Publicado en la Revista Náutica y Motor, número 63 en noviembre-diciembre de 2000

No hay comentarios: